¿Cuáles son las ventajas de los recubrimientos en polvo?

Los recubrimientos en polvo están listos para usar

Nuestros recubrimientos en polvo pueden usarse de inmediato. No es necesario mezclarlos con ninguna otra cosa, como disolventes o catalizadores.
Una gran noticia, si se desea ahorrar tiempo en el taller.

Los recubrimientos en polvo reducen el riesgo de incendio

Los recubrimientos en polvo no contienen disolventes. Por supuesto, esto reduce el riesgo de incendio asociado, pero a su vez ofrece un ahorro de costes en los dispositivos de seguridad obligatorios en su planta, y reduce las primas de seguros, ya que no están sujetas a la normativa sobre líquidos inflamables

Los recubrimientos en polvo implican que no hay desperdicio de disolvente – lo que los hace claramente más respetuosos con el medio ambiente

No hay desperdicio costoso de disolventes que, a la viscosidad de aplicación, constituyen hasta el 70% de las pinturas líquidas convencionales. Estos disolventes, que se evaporan durante la aplicación y secado en estufa, no suelen ser recuperables. La legislación introducida en varias partes del mundo ha prohibido su emisión a la atmósfera, lo que significa en algunos casos que hay que instalar quemadores para eliminar los disolventes, con el consiguiente aumento de los costes.

Los recubrimientos en polvo significan que no hay problemas de eliminación de efluentes

Los sistemas de pintura líquida suelen emplear agua para el lavado de la cabina de pulverización. El exceso de rociado a menudo se emulsiona en el agua, que en algunos casos se vierte directamente al desagüe o, en otros casos, se deja sedimentar en los tanques de lodos. Los recubrimientos en polvo evitan estos problemas y los costes adicionales asociados.

Los recubrimientos en polvo ayudan a reducir la contaminación atmosférica

Todo el exceso de polvo rociado es recuperable – buena noticia para la reducción de residuos – lo que evita la emisión de polvo a la atmósfera.

Los recubrimientos en polvo ayudan a reducir el riesgo para la salud de los operarios

Dado que los recubrimientos en polvo no contienen disolventes, hay una clara reducción en las irritaciones de nariz, boca y garganta. Con recubrimientos líquidos, toda pintura líquida que entra en contacto con la piel de un operario debe ser lavada con disolvente, y luego se elimina con una emulsión de jabón en agua caliente. A veces incluso es necesario utilizar limpiadores industriales especiales.
En general, los recubrimientos en no causan irritación de la piel, aunque en casos raros las personas pueden sufrir reacciones a determinados tipos de polvo. El polvo se puede eliminar de la piel fácilmente mediante lavado con agua caliente.

Hay recubrimientos en polvo sin TGIC fácilmente disponibles

La preocupación existente en los últimos años por los efectos del TGIC, una de las sustancias que solían emplearse en recubrimientos en polvo, se ha reducido con el desarrollo de productos libres de TGIC.

Nuestros recubrimientos en polvo también están libres de plomo y cromo II.

Con los recubrimientos en polvo, el tiempo de proceso se reduce

Los tiempos de proceso son generalmente más cortos que los utilizados para pinturas líquidas con secado en horno, ya que, como no hay disolvente, no se requiere tiempo de evaporación. Por contra, los artículos recubiertos con polvo pueden pasar directamente al horno. Esto produce un ahorro sustancial de espacio y tiempo.

Reducción de los requisitos de energía

Hay un ahorro de costes durante el secado en horno, ya que no se requiere energía para evaporar el disolvente y evacuarlo del horno.

Los recubrimientos en polvo ofrecen superiores propiedades de película

Con los sistemas a base de disolventes, el equilibrio de disolventes debe estar muy bien ajustado al tipo de polímero y a las condiciones de aplicación y curado, ya que muchos defectos de la película son debidos directamente a un incorrecto equilibrio de disolventes. Con los recubrimientos en polvo este requisito no existe, y en general se obtienen propiedades de película superiores en adhesión y resistencia a la corrosión se obtienen con recubrimientos en polvo, en comparación con polímeros depositados a partir de sistemas líquidos.

Con los recubrimientos en polvo, las partes dañadas son fáciles de rectificar.

Las partes dañadas o mal recubiertas pueden rectificarse fácilmente antes de la cocción, simplemente eliminando el polvo por soplado y volviendo a recubrirlo.

Con los recubrimientos en polvo, los requisitos de aire se reducen – un ahorro de costes más

La extracción de aire en una cabina de recubrimiento en polvo es mucho menor que para pinturas a base de disolventes. Una gran noticia si se desea economizar en ventilación y la consiguiente calefacción de las áreas de trabajo. Dado que hay que sustituir menos aire caliente en los talleres, se atrae menos polvo y hay menos corriente de aire para los operarios.

Aprovechamiento del 95% del recubrimiento en polvo
Con los recubrimientos en polvo, la pérdida de material se puede mantener por debajo del 5%. Todo el exceso de pulverización puede ser recuperado, y el polvo recuperado puede mezclarse con polvo virgen para un aprovechamiento de hasta el 95%.

Con los recubrimientos en polvo, se obtiene un espesor de película controlado

Se puede conseguir un espesor de película controlado más uniforme y, si es necesario, de mayor grosor, con un recubrimiento en polvo que con el sistema de pintura convencional. Interpon también dispone de algunos excelentes recubrimientos en polvo de espesor de película fino.

Con los recubrimientos en polvo hay una amplia gama de recubrimientos y efectos disponibles

Tanto si se trata de requisitos decorativos, funcionales o ambas cosas, los recubrimientos en polvo ofrecen una solución viable. Con una enorme gama de colores, mates, satinados, brillantes, metalizados, texturas, tacto suave – lo que sea. Y propiedades funcionales que van desde recubrimientos antibacterias a recubrimientos anticorrosión pasando por gran variedad de aplicaciones.

Con recubrimientos en polvo, la formación requerida por los operarios es mínima

Los operarios requieren una formación mucho menor para aplicar los recubrimientos en polvo que para sistemas a base de disolventes.

El recubrimiento en polvo es más limpio de usar

La aplicación del recubrimiento en polvo es mucho más limpia que la aplicación de pintura húmeda. La cabina de pintura se puede limpiar de manera rápida y fácilmente usando una rasqueta de caucho mientras la extracción de aire normal de la cabina está en funcionamiento. No es necesario utilizar cepillos o una manguera de aire para este fin. Los derrames de polvo fuera de la cabina pueden quitarse con un aspirador industrial equipado con un motor impulsado por aire o hermético al polvo.

Las plantas de aplicación de recubrimientos en polvo son menos costosas

Una planta de aplicación de recubrimientos en polvo, ya sea manual o automática, es extremadamente fácil de operar y menos costosa que un sistema de electrodeposición de pintura líquida de dos capas.

Los recubrimientos en polvo son flexibles – permiten recubrir superficies no metálicas

No sólo el metal se beneficia de los recubrimientos en polvo. Superficies como el vidrio y algunas molduras termoestables que pueden soportar las temperaturas de secado en horno requeridas pueden ser recubiertas con polvo. La gama de materiales que se pueden utilizar es cada vez mayor al irse consiguiendo avances en tecnologías de baja cocción.