Innovaciones ingeniosas

La industria utiliza cada vez más sustratos de plástico y tableros de fibras de densidad media; los sustratos metálicos están desapareciendo. Los recubrimientos en polvo deben desarrollar nuevas tecnologías para continuar ofreciendo estándares de calidad consistentemente altos.

AkzoNobel aspira ofrecer productos sustitutivos en las áreas donde actualmente se utilizan recubrimientos líquidos. Uno de los retos para ello son las altas temperaturas de curado necesarias para los recubrimientos en polvo tradicionales, ya que éstas pueden afectar negativamente a los tableros de fibra y al plástico.

Hay dos técnicas diferentes.

La primera utiliza recubrimientos en polvo de baja cocción que son formulaciones especiales, normalmente un recubrimiento en polvo híbrido epoxi-poliéster. Son sólo para aplicaciones en interiores, y están disponibles en una gama de unos 15 colores, incluyendo tonos metálicos.

El proceso de los recubrimientos en polvo de baja cocción consiste en precalentar el componente de tablero de fibra para elevar ligeramente la temperatura, pulverizar con polvo, y luego colocar un par de minutos bajo calor de infrarrojos antes de los diez últimos minutos en el horno convencional. El acabado tiene una textura fina, pero no es de alto brillo.

La alternativa es utilizar curado por UV, donde el componente es precalentado mediante IR utilizando unos diez minutos y luego se cura durante un máximo de un minuto. Walther señala: “Con estos recubrimientos es posible obtener un acabado de alto brillo que puede pulirse.”

Innovaciones similares se están desarrollando en la industria de la automoción. “El proceso es mucho más rápido – sólo tarda un par de segundos y la superficie se funde rápidamente y de manera uniforme para dar un buen acabado”, comenta Jens Kersten, el Director del Centro Experto de Automoción para Europa.

Los recubrimientos en polvo AkzoNobel se utilizan en una amplia gama de componentes en la industria del automóvil. Un recubrimiento de poliéster con disolvente líquido aplicado a un bloque motor requiere cuatro capas para lograr 120 micras de espesor, cosa que puede lograrse con un solo recubrimiento en polvo.

Ahora AkzoNobel está investigando la reducción del tamaño de partícula para dar un acabado aún más fino. Kersten comenta: “Aquí existe un potencial de crecimiento importante”.