Suministro de aire comprimido

Actualmente todas las unidades de recubrimiento en polvo utilizan aire comprimido en alguna etapa de la operación. El aire comprimido debe ser suministrado a 5,6-7,0kg/cm2 a las zonas de uso.

La humedad en el aire aglomera el polvo, lo que reduce la uniformidad de la película y hace que se desperdicie de material. Además la humedad puede provocar que el polvo se adhiera y se acumule en las paredes interiores de la manguera de suministro y dentro de la pistola. Cuando esto ocurre, periódicamente se expulsan acumulaciones de polvo de la pistola, causando un nivel inaceptable de irregularidades en el recubrimiento curado.

El aire contiene aproximadamente 77% de nitrógeno, 20% de oxígeno y 1% de gases inertes. El resto se compone, dependiendo de las circunstancias ambientales, de vapor de agua, polvo y otras partículas. También hay lubricantes con sus correspondientes aditivos químicos y productos de descomposición que se vaporizan con la temperatura de 150-200 °C que se alcanza durante la compresión. Evidentemente, cuando el aire se comprime y se utiliza para el transporte de material en polvo, debe tratarse de eliminar estos contaminantes. Es de vital importancia que el suministro de aire comprimido esté escrupulosamente limpio, ya que los recubrimientos en polvo son altamente susceptibles a recoger la contaminación, como aceites o humedad del aire sucio.

Por lo tanto el primer paso en el control de la humedad y la contaminación es pasar el aire a través de un enfriador que hace que el vapor se condense. Esto elimina la mayor parte del condensado. Normalmente se insertan secadores de aire comprimido o filtros de aire en línea en el circuito principal de aire comprimido. También, especialmente si la línea de aire es larga, se incorporan puntos de drenaje a intervalos regulares.

El aire debe ser mantenido a una humedad relativa de 30-40%. Humedades relativas más elevadas podrían provocar que el polvo formara aglomerados y produjera obstrucciones (o bloqueos) en las líneas de alimentación de polvo y filtros de recuperación, además de causar el “chisporroteo” del recubrimiento en polvo al ser proyectado desde la cabeza de la pistola.